La comunicación es una parte esencial de nuestra vida. Nos permite expresar lo que queremos, necesitamos y sentimos, relacionarnos con los demás y participar en nuestro entorno. Sin embargo, no todas las personas pueden comunicarse de manera eficaz mediante el habla.
Es aquí donde adquiere especial importancia la Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA).
¿Qué es la CAA?
La CAA engloba diferentes estrategias, recursos y sistemas que ayudan a una persona a comunicarse cuando el lenguaje oral no es suficiente o no está presente. Su objetivo no es únicamente facilitar que una persona pueda pedir algo, sino favorecer una comunicación funcional y permitirle expresar ideas, emociones, opiniones y preferencias.
Dentro de la CAA encontramos los Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC), que pueden utilizarse con o sin tecnología. Entre los sistemas de alta tecnología encontramos dispositivos electrónicos, como tabletas en las que añadimos un software que personalizamos y adaptamos. Este software permite seleccionar símbolos, palabras o mensajes y reproducirlos mediante voz.
Mucho más que pedir
Uno de los aspectos fundamentales de la CAA es entender que comunicarse no significa únicamente pedir. Una persona también necesita poder decir «no», saludar, hacer preguntas, comentar algo, expresar cómo se siente, pedir ayuda, compartir intereses o iniciar una conversación. Por ello, cuando se introduce un sistema de comunicación, debemos crear oportunidades para utilizarlo en situaciones reales y variadas.
El entorno también comunica
Para que un SAAC sea realmente funcional, debe estar presente en los diferentes contextos de la vida cotidiana. La comunicación no ocurre únicamente durante la sesión de logopedia.
La CAA puede incorporarse en cualquier contexto de la vida cotidiana, adaptándose a la edad, las necesidades y las actividades de cada persona. En la infancia puede formar parte de las rutinas escolares y familiares, mientras que en adolescentes y adultos puede utilizarse en situaciones académicas, laborales, sociales, de ocio o en las actividades del día a día. Además, el entorno tiene un papel fundamental. Familiares, docentes, profesionales, amigos y compañeros pueden facilitar la comunicación ofreciendo modelos, respetando los tiempos de respuesta y creando oportunidades reales para que la persona utilice su sistema de comunicación de manera autónoma y funcional.
¿Cómo podemos ayudar?
Una de las estrategias más importantes es el Lenguaje Natural Asistido, mediante el cual el/la adulto/a utiliza el propio sistema de comunicación mientras habla. De esta manera, la persona puede observar cómo se utiliza el comunicador dentro de una situación cotidiana.
También es importante:
● Dar tiempo para responder.
● Ofrecer elecciones.
● Crear situaciones en las que exista una necesidad real de comunicarse.
● Respetar cualquier intento comunicativo.
● Modelar palabras y frases.
● Favorecer los turnos de comunicación.
El objetivo: participar y dar voz
La CAA no consiste simplemente en aprender a utilizar un dispositivo. Su finalidad es aumentar la autonomía, la participación y las oportunidades de interacción de la persona: poder elegir, expresar una emoción, pedir ayuda, participar en un juego o mantener una conversación son acciones que permiten formar parte activa de la vida familiar, escolar, laboral y social.
Porque la comunicación es un derecho, y disponer de los apoyos adecuados puede ayudar a que todas las personas tengan la oportunidad de expresarse, relacionarse y ser escuchadas.
No existe una única manera de comunicarse. Existen muchas voces, muchas formas de expresarse y muchas maneras de conectar.
Nuestro objetivo es que cada persona encuentre la suya.
Por Júlia Rodríguez, logopeda y especialista en SAAC


